sábado, 23 de marzo de 2013


Mi confrontación con la docencia


            Aún cuando siempre he dicho que ser docente es lo mejor que me ha pasado en la vida, no puedo dejar de recordar el sufrimiento y la desesperación que me invadió antes de poder cruzar la puerta del aula y presentarme con los alumnos como su nueva profesora.

            Cuando termine mi carrera en Comunicación y periodismo en 2004 me di cuenta que no era lo que yo deseaba y aún peor, que no tenía la oportunidad de ingresar a dar clases porque no  tenía la experiencia ni estaba titulada.
 
 

            Mi primera experiencia en el área laboral estaba enfocada a la redacción y la elaboración de entrevistas en el periódico Novedades de Acapulco, era un trabajo bastante pesado, pasaba noches sin dormir, días sin comer y no tenía tiempo para disfrutar de mi familia y amigos, mucho menos de redactar mi trabajo de tesis para obtener el grado como licenciada.

            Recuerdo que una tarde, recién salida del hospital, mi mamá me insistió en regresar a la Ciudad de México para trabajar en mi titulación y lograr conseguir un trabajo mejor que el que desempeñaba en ese momento. No fue una decisión fácil, ya que tenía debía dejar una rutina que hasta ese momento, para mí, era mi vida.

            Por fin me convenció mi madre, regresé a la universidad para comenzar mis trámites y en uno de esos días, recibí la llamada de mi mejor amiga Edna que me comenta fue despedida de la escuela donde laboraba porque no estaba titulada y no encontraba trabajo.

            De inmediato nos pusimos a trabajar y en seis meses, gracias a una muy buena asesora, terminamos la tesis, pero yo seguí sin trabajo.

            Una de las actividades que realicé mientras terminaba todo el proceso de titulación fue vendiendo prótesis dentales con mi hermana, visitaba los consultorios, les ofrecía el producto y me encargaba de repartirlos en la fecha y hora determinado. Aún cuando era un trabajo muy bien remunerado no estaba satisfecha con la actividad, aún existía en mí la necesidad de formarme como profesora y poder ingresar a una institución a dar clases.

            ¿Cómo me hice profesora? Un buen día mientras viajaba en una combi a repartir un trabajo a un dentista, me llama Edna y me dice: “Val necesito que me ayudes, qué estás haciendo ahorita (refiriéndose al trabajo), en unos días salgo de viaje a Poza Rica y lo más seguro es que me quede por allá un buen tiempo y te recomendé con la directora de la escuela en la que trabajo para que te quedes a cubrir mis grupos, les urge”.

            No podría describir la emoción, alegría y gusto que me dio escuchar tal cosa, al principio me desconcertó, no entendía nada, pero después de un rato entendí que mis oraciones habían sido escuchadas, pues uno de los principales obstáculos para dar clases era la falta de experiencia, cosa que nos les interesó a las autoridades de la escuela por la urgencia que tenía por contratar a alguien que iniciara en solo tres días a laborar.

            No puedo negar que el primer semestre fue un rotundo fracaso, no tenía las clases preparadas, me sobraba tiempo en cada hora y no tenía ejercicios para reforzar los temas vistos, pero lo terminé.

            Conforme fueron pasando los años fui tomando la famosa “experiencia” organizaba mis clases, elaboraba actividades, distribuía mi tiempo y conocía a cada uno de mis alumnos.

            ¿Por qué? Ahora con solo cuatro años de experiencia, no solo puedo decir que me apasiona mi trabajo, me gusta prepararme para ser mejor cada día en el aula y busco fomentar este mismo gusto por el estudio en mis alumnos, por eso me preparo e invierto tiempo en talleres y cursos que me puedan abrir las puertas en el área laboral, ya que he podido mezclar mi carrera con la práctica docente.

            ¿Qué motivos de satisfacción e insatisfacción? La docencia es la única actividad por la que creo vale no dormir, no comer y no tener tiempo de descanso, pues la mejor retribución es ver a jóvenes que fueron tus alumnos, que se están superando y te recuerdan por alguna enseñanza que ha marcado su vida.

            ¿Qué ha significado ser docente? Para mí ser docente ha significado madurez en mi vida, es una de las labores más arduas que una persona puede realizar, somos responsables de fomentar, o en su caso, afianzar valores en los jóvenes inmersos en la violencia, la degradación de la persona y la falta de carácter y compromiso ante la vida.

            La docencia me ha permitido confrontarme conmigo misma y reconocer mis carencias y debilidades, pero también mis fortalezas y habilidades, aspectos que en ambos casos busco enriquecer o modificar para ser de impacto en la vida de los jóvenes, no por ser la profesora que más sabe o domina el tema, sino por ser la docente que logra captar las necesidades de sus alumnos y que lograr relacionar los contenidos del programa con los intereses de sus estudiantes para que logren un verdadero aprendizaje.

            Por ello además de prepararme contantemente dentro del área pedagógica con cursos y talleres, esta especialidad me ha dado la oportunidad de conocer y experimentar conocimientos nuevos con los que mi trabajo se ha visto enriquecido y mejorado, no solo en el aspecto profesional sino personal, pues me motiva a que comparta la responsabilidad del conocimiento y los contenidos con mis alumnos, quienes se han vuelto un gran apoyo para mí como profesor además de que ellos se sienten libres de pensar y decidir compartir sus ideas de forma responsable.

            Creo que estos estudios además de ofrecernos mejores condiciones laborales y mayores conocimientos, nos brinda un sinfín de oportunidades de crecimiento personal desarrollando las competencias que como docente debemos tener y esto lo podemos realizar en colaboración con los alumnos, pues con ellos podemos aprender de sus incontables experiencias.

 

3 comentarios:

  1. Hola Mtra. Valeria

    Te felicito porque se nota que tienes experiencia en el uso del blog,cosa que para mí es totalmente nueva,pero por lo que pude observar contigo, que es de gran utilidad con nuestros alumnos y que que como tu lo mencionas; tenemos una gran responsabilidad, nos corresponde internalizar ante ellos ese compromiso ante la vida que deben tener para que estén prevenidos por lo que les toque enfrentar en ese reto constante de la sociedad.

    Saludos desde el puerto de Veracruz.

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  2. Hola Valeria:

    Antes que nada te felicito por la elaboración de tu Blog, como dice tu compañera Norma se ve que te has apoyado en este tipo de herramientas para crear en los alumnos nuevos conocimientos utilizando de por medio las TIC.

    Por otro lado, nos compartes también un fragmento de tu vida personal y tus logros como docente, me da gusto que sigas actualizando tu forma de pensar.

    Saludos

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  3. Saludos maestra, le envío mi trabajo:

    Mi confrontación con la docencia

    Mi nombre es Luis Velasco López y vivo en la Ciudad de México, D.F. , actualmente estoy trabajando en el I.P.N. como maestro de inglés. Me inscribí en esta especialidad porque quiero superarme académicamente certificándome también para ser un profesor de calidad. Me gusta ser maestro porque es una labor muy noble la cual genera frutos, además me gusta tocar guitarra y pintar al óleo. En la escuela he tenido, en ocasiones, malas experiencias como docente, tales como la indisciplina en algún alumno pero las agradables experiencias han sido muchas y borran lo negativo.
    Hace quince años me propuse trabajar como docente y fue de una forma casual, que al paso de los años, se fue formando en mí una necesidad de compartir mis conocimientos de un segundo idioma con los alumnos de tal forma que, sentía que todo eso era parte de mí. La importancia de que mis alumnos aprendieran el idioma inglés se fue haciendo más fuerte cada día así que me dediqué de tiempo completo a ello. Pienso que el ser profesor es una noble acción formativa ya que el aprender éste idioma los va a ayudar a sus logros futuros laborales y personales.
    Yo siento un gran deber de enseñar un segundo idioma en la escuela porque ellos van a depender enormemente de mí, para que logren una certificación oficial y lleguen a donde desean llegar: la superación.
    El NMS tiene un gran significado para mí, ya que éste es un nivel que define por completo su saber cognitivo del idioma inglés y el estar en éste nivel es muy importante porque también va a definir mi potencialidad como maestro. La satisfacción que tengo es que una gran cantidad de jóvenes ansiosos de aprender el idioma se apeguen a mí en todo momento y me siento tan importante como lo son ellos. Sabemos que el aprendizaje de éste idioma no es fácil así que cada día que pasa me esmero para lograr mis objetivos. La insatisfacción que me embarga es la deserción por causas económicas de mis alumnos y también por otras causas familiares y sociales que ellos puedan tener, sin embargo, existe una función del maestro la cual es la de ser maestro tutor y se encarga de direccionar y aconsejar a los alumnos para que no dimitan en sus estudios profesionales, sin embargo, la satisfacción que tengo es que puedo transmitir mis conocimientos del idioma inglés y puedo ver productos al final del año cuando egresan los jóvenes. La docencia es lo único que tengo en mente.
    La docencia es una profesión que requiere de una dedicación de tiempo completo y de docentes que se involucren con las necesidades de aprendizaje de los alumnos proporcionando una educación a base de competencias. El saber que se tiene una gran responsabilidad con un grupo d alumnos exige del profesor capacidades de enseñanza que estén al nivel de las necesidades del entorno educativo y social de los alumnos, por lo tanto, para responder y dar cumplimiento a los acuerdos de la RIEMS y al propio MCC es pertinente aplicar estrategias de aprendizaje diferentes a las que se tenían varios años atrás cuando me inicié en la docencia. En esos tiempos el panorama del aprendizaje era enteramente tradicionalista y el ser docente se consideraba “la última opción”, siendo que algunos se dedicaron a ello por accidente, por costumbre familiar, por imitación de algún amigo o por casualidad.


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